El dirigente nacional de SUNTRACS, Jaime Caballero, ofreció un mensaje cargado de contenido político y humano tras la visita de representantes de la BWI Global Union a su residencia en la provincia de Chiriquí. Sus palabras no solo agradecen el gesto, sino que revelan la dimensión del conflicto que enfrenta el sindicalismo panameño en la actualidad.
La presencia del secretario general de la organización internacional, Ambet Yuson, junto a otros dirigentes, es interpretada por Caballero como una demostración concreta de lo que denomina “solidaridad proletaria”. En su mensaje, subraya que este respaldo ha sido determinante en su situación actual, al permitir que, pese a las restricciones, pueda permanecer en su hogar bajo medida cautelar.
Un caso que trasciende lo jurídico
Uno de los elementos más relevantes del pronunciamiento es la insistencia en que su situación no puede entenderse únicamente desde el ámbito legal. Caballero plantea que el proceso en su contra tiene un carácter profundamente político, lo que refuerza la narrativa sostenida por sectores sindicales sobre la existencia de persecución contra dirigentes del movimiento obrero.
El dirigente reconoce que la presión y acompañamiento internacional han incidido directamente en las decisiones adoptadas en su caso. Este señalamiento abre una lectura más amplia: la internacionalización del conflicto sindical panameño y el papel que juegan las organizaciones globales en la defensa de derechos laborales.
Un conflicto colectivo, no individual
Lejos de centrarse exclusivamente en su situación personal, Caballero amplía el foco hacia otros dirigentes sindicales que enfrentan medidas similares o incluso más severas. Menciona los casos de compañeros que permanecen en prisión, en el exilio o asilados en sedes diplomáticas, evidenciando que, según su perspectiva, se trata de una ofensiva más amplia contra la dirigencia del sindicato.
Este punto resulta clave en el análisis, ya que transforma su mensaje en una denuncia colectiva: no es un caso aislado, sino parte de un escenario de confrontación entre el movimiento sindical y estructuras de poder que buscan limitar su accionar.
La libertad sindical como eje central
El discurso de Caballero también coloca en el centro el tema de la libertad sindical. Más allá de las medidas cautelares individuales, el dirigente plantea que la lucha actual apunta a resolver lo que considera una “infamia” contra el sindicato, vinculada a intentos de debilitar o restringir su capacidad organizativa.
En este sentido, la visita de la BWI Global Union adquiere un significado estratégico: no solo es un gesto de respaldo moral, sino una señal de vigilancia internacional sobre la situación de los derechos laborales en Panamá.
Un mensaje de resistencia y continuidad
El cierre del mensaje refuerza un tono de agradecimiento, pero también de firmeza. Caballero deja claro que, pese a las condiciones actuales, la lucha continúa hasta lograr la libertad plena de todos los dirigentes y la restitución de garantías sindicales.
En conjunto, sus palabras configuran más que un agradecimiento: constituyen una pieza política que reafirma la narrativa de persecución, visibiliza la dimensión internacional del conflicto y proyecta la continuidad de la movilización sindical en el país.


CARTA DE AGRADECIMIENTO DE JAIME CABALLERO:
“…Compañeros, gracias por haber venido hasta aquí, aun teniendo tantas responsabilidades, especialmente nuestro Secretario General, Ambet Yuson Bwi, máximo representante de la ICM BWI Global Union. Gracias también a Nilton, mi amigo; al compañero Ernesto; y a los demás compañeros que nos acompañan…”
“…Para mí es un honor y una gran satisfacción recibirlos aquí. Su presencia demuestra, una vez más, el profundo sentido de solidaridad que tiene la ICM BWI Global Union, nuestra Internacional; demuestra lo que significa, en la práctica, la solidaridad proletaria. Y eso pesa mucho. Jugó un papel muy importante para nuestra libertad toda esa solidaridad recibida, porque, sin duda, este tema no es solamente jurídico, sino también político…”
“…Todo eso ha influido para que hoy yo esté aquí, aunque todavía con este brazalete electrónico, al menos en mi casa. Sin embargo, todavía falta mucho por hacer por nuestros compañeros. Está el caso de Ariel, que lleva ya tres meses en prisión; está también la situación de mi hermano Saúl, que se encuentra en el exilio; la de Erasmo, que permanece en la embajada; y la de nuestro compañero Genaro, que también está con brazalete electrónico…”
“…Seguimos luchando para que todos podamos ser totalmente libres, para librarnos de esta infamia y para resolver de una vez por todas el tema de la libertad sindical de nuestro sindicato, el Suntracs Panamá…”
“…Gracias, hermano, por haber venido hasta aquí…” ¡¡Gracias de verdad!!

