SUNTRACS denuncia expulsión arbitraria del dirigente sindical internacional Marcelo Di Stefano en Panamá.

El Sindicato Único Nacional de Trabajadores de la Industria de la Construcción y Similares (SUNTRACS) denuncia y repudia enérgicamente la retención y expulsión arbitraria del compañero Marcelo Di Stefano, dirigente sindical internacional y Secretario de Fortalecimiento y Organización Sindical de la Confederación Sindical de las Américas (CSA), hecho ocurrido recientemente en territorio panameño.

Atropello a la libertad sindical y a los convenios de la OIT

Este hecho constituye un grave atropello a la libertad sindical, una clara expresión de persecución y hostigamiento contra el movimiento obrero, y una violación flagrante de los convenios fundamentales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), todos debidamente ratificados por el Estado panameño.

La expulsión de un dirigente sindical internacional no es un hecho aislado, sino parte de una política que busca criminalizar la organización sindical, intimidar la solidaridad internacional y debilitar la defensa colectiva de los derechos laborales en Panamá y en la región.

Criminalización del sindicalismo y retroceso democrático

Marcelo Di Stefano es un dirigente sindical ampliamente reconocido a nivel continental, representante de millones de trabajadores y trabajadoras de las Américas. Su expulsión representa un grave retroceso democrático y pone en evidencia una conducta incompatible con el diálogo social, el respeto a los derechos humanos y el Estado de derecho.

Desde SUNTRACS advertimos que no puede hablarse de democracia ni de diálogo tripartito mientras se persigue, retiene y expulsa a dirigentes sindicales por ejercer su legítima labor de organización, formación y solidaridad de clase.

Exigencias del movimiento obrero

SUNTRACS exige:

  • Explicaciones públicas inmediatas por parte de las autoridades responsables
  • El cese del hostigamiento y la persecución sindical
  • El respeto irrestricto a la libertad sindical, al derecho de organización y a la solidaridad internacional
  • El cumplimiento pleno de los convenios de la OIT ratificados por Panamá

El movimiento obrero panameño no se intimida ni se somete.
La solidaridad de clase no se expulsa ni se criminaliza.
Seguimos en pie de lucha, firmes y organizados.

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