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El 10 de septiembre de 1972, en la Sala Francesa, en Calidonia, cerca del desaparecido teatro Tívoli, se funda el Sindicato Único Nacional de Trabajadores de la Industria de la Construcción y Similares (SUNTRACS)...

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[Video] Panamá: Discurso de la delegación sindical panameña a la 108 Sesión de la Conferencia Internacional del Trabajo de OIT 2019

Saul OIT

[Video] Panamá: Discurso de la delegación sindical panameña a la 108 Sesión de la Conferencia Internacional del Trabajo de OIT 2019

 

Discurso de la delegación sindical panameña a la 108 Sesión de la Conferencia Internacional del Trabajo de OIT 2019.

Reunión del Centenario

Señor Director General de la OIT Guy Ryder; señor presidente de esta conferencia; delegados presentes:

Para los trabajadores panameños es un privilegio histórico estar en la 108 sesión de la Conferencia Internacional del Trabajo 2019 en su reunión del Centenario.

Panamá, es uno de los miembros fundadores de la Organización Internacional del Trabajo desde 1919 por lo que es un doble orgullo para los trabajadores hoy estar presente en esta reunión. Desde 1914 ya nuestro país a través de la ley 6 reconocía la jornada de 8 horas, un gran avance de protección al derecho de los trabajadores.

Es particularmente importante abordar el tema del futuro del trabajo que para nosotros siempre debe estar dirigido a cumplir con los objetivos de justicia social, que representa una garantía para alcanzar trabajo decente y sostenible para todos.
Si el trabajo del futuro no tiene como centro la dignidad de la persona, creemos que estaremos colectivamente dirigiéndonos por la vía equivocada. La libertad sindical, el reconocimiento y respeto efectivo del derecho de negociación colectiva, son los fundamentos sobre el cual se debe sustentar el trabajo decente, por lo tanto, cualquiera ruta que pretenda alcanzar los objetivos del desarrollo sostenible, solo podrá cumplirse con políticas públicas que garanticen el pleno respeto a corto y mediano plazo de aquellos derechos que reconozcan la dignidad de los seres humanos, que amplíen las oportunidades y que acaben con las desigualdades económicas y sociales que padecen nuestros pueblos. 

Somos conscientes que hay desafíos que amenazan con hacer más difícil alcanzar los objetivos globales, un elemento que obstaculiza estos procesos, son la imposición de políticas y modelos económicos neoliberales, lo que, unido con el avance tecnológico, el cambio climático y el cambio demográfico, deberán ser atacados con políticas globales como la única fórmula efectiva para garantizarle a la población salir de la exclusión que azotan a los países pobres.

Si las nuevas tecnologías no garantizan que se mantenga la generación de empleo, la respuesta a estos avances debe ser colectiva a nivel mundial y lograr alcanzar minimizar los trastornos que estos fenómenos ocasionan en el mundo del trabajo, cualquier cambio que en el futuro afecte al mundo del trabajo, no puede comprometer los esfuerzos de la comunidad mundial para asegurar que la economía sea más justa, equitativa e incluyente.

Panamá, ha sufrido 40 años de imposición de políticas neoliberales, los resultados de las mismas es un gran crecimiento económico que beneficia un pequeño sector de la sociedad y excluye a las grandes mayorías, de ahí que según cifras, ocupamos el deshonroso sexto lugar a nivel mundial como el país con peor distribución de la riqueza, esta realidad impacta en los índices e indicadores sociales, en donde un tercio de la población se encuentra a nivel de la pobreza y en las zonas indígenas el porcentaje aumenta a un 80 % de pobreza y pobreza extrema.

El desempleo en los últimos años ha aumentado a un 7.5 % de la población económicamente activa, con un alarmante porcentaje del 45 % de trabajadores en la informalidad, las cifras de trabajo infantil revelan que cerca de 23,500 menores de edad se encuentran laborando en las peores formas de trabajo infantil, esto unido a la desigualdad y discriminación salarial de las mujeres, nos permite tener una idea del impacto que la adopción de medidas neoliberales tienen en los sectores más vulnerables de la sociedad panameña.

En el campo laboral, Panamá transita por graves violaciones a derechos fundamentales que ya hemos denunciado con anterioridad ante esta conferencia, hoy tenemos que reconocer que a pesar de la existencia de mesas tripartitas de diálogo social, los acuerdos más importantes consensuados no se han logrado materializar, así es el caso de la no aprobación por parte de la Asamblea Nacional de la ley que le reconoce el derecho a la libre sindicalización a los servidores públicos, esto a pesar de que es un compromiso de Estado, sin embargo, no ha existido la voluntad política del reconocimiento de estos derechos fundamentales a un importante sector de los trabajadores panameños.

Persisten por parte de las autoridades del Ministerio de Trabajo, las prácticas de obstaculizar sin razón jurídica el ejercicio legítimo del derecho de negociación colectiva, utilizando mecanismos que violan los Convenios 87 y 98, además el Estado panameño, desatiende observaciones y recomendaciones que los Órganos de Control de OIT han hecho sobre esta materia.
Sin embargo, el movimiento sindical panameño hoy con satisfacción, puede manifestar que a pesar de la no existencia de una ley que reconozca los derechos colectivos de los trabajadores en el sector público, ha logrado mediante acciones sindicales y jurídicas emprendidas a nivel nacional e internacional y en base a la doctrina de libertad sindical de la OIT, el reconocimiento y aprobación de nueve (9) personerías jurídicas de sindicatos de trabajadores en el sector público, este hecho sindical sin precedentes abren la posibilidad de que el resto de los trabajadores al servicio del Estado, puedan organizarse en sindicatos, esto es la muestra de que los derechos colectivos de los trabajadores superan el reconocimiento formal de los gobiernos al imponerse los derechos fundamentales, reconocidos por instrumentos internacionales, en conjunto con la norma constitucional.

En el Canal de Panamá, los trabajadores no tienen derecho al ejercicio a huelga, lo que se ha denunciado en reiteradas ocasiones, sin que el Estado panameño acate las recomendaciones de establecer medidas compensatorias respecto a esta prohibición, esto trae como consecuencia graves abusos del empleador que impide negociación colectiva y el libre ejercicio de la labor sindical.

En nuestro país, el Código de Trabajo, prohíbe el alquiler temporal de mano de obra y a pesar de ello, esta práctica se ha generalizado en ciertos sectores de la economía, especialmente en los puertos y aeropuertos en donde con el visto bueno del Ministerio de Trabajo, se terceriza la mano de obra en clara violación a la legislación laboral con el único objetivo de impedir la libertad sindical y la negociación colectiva, estas contrataciones son temporales sin protección jurídica, ya que están al margen de la ley, está de hecho vedado a estos trabajadores la presentación de reclamaciones colectivas al igual que el ejercicio del derecho a huelga.

En la actualidad, en el Comité de Libertad Sindical, se tramitan quejas contra el Estado panameño que incluyen a empresas responsables de estas violaciones, por lo que, tenemos la confianza de que el sistema de OIT, con su intervención y recomendaciones, contribuyan a que estos abusos a la ley en perjuicios de los trabajadores no se repitan.

Los trabajadores panameños hemos denunciado nacional e internacionalmente la explotación minera a cielo abierto, sobre todo, la que se ejecuta por la empresa Firt Quantum Mineral en la provincia de Colón,  esta explotación atenta contra el medio ambiente y mantiene un régimen laboral y anti sindical que viola los más elementales derechos incluyendo la Constitución Política de Panamá, tal y como fue decretado por la Corte Suprema de Justicia que declaró que la ley que sustentaba esta actividad violaba la Constitución, no obstante, y a pesar de esta decisión de la más alta corporación de justicia, aún la empresa se mantiene activa, con mano de obra de migrantes quienes laboran sin ninguna protección legal, bajo un régimen de esclavitud moderna. A los trabajadores migrantes no se le reconoce sus derechos, sin embargo, esto también afecta a trabajadores panameños sin que las autoridades tomen medidas al respecto.

Las violaciones que esta empresa realiza en Panamá, se han mantenido y denunciamos una complicidad del Estado panameño quienes amparan con su silencio estas irregularidades.

Queremos advertir que a partir del 1° de julio de 2019 hay cambio de gobierno en Panamá, el Partido Revolucionario Democrático (PRD) en las ocasiones en que ha ejercido el gobierno se ha caracterizado por la imposición de medidas contra los trabajadores, modificación al Código de Trabajo y a la seguridad social, su respuesta a reclamos de los trabajadores que se han opuesto a estas medidas han sido la represión y el asesinato a dirigentes sindicales, sobre todo de el SUNTRACS sindicato de la construcción.

En esta nueva etapa de gobierno, han anunciado el impulso de medidas neoliberales que afectan a la clase obrera, las cuales serán rechazadas por los trabajadores, por lo tanto, desde ya advertimos que la situación en Panamá, en los próximos años se agravara por los conflictos sociales que generarán las medidas anti populares adoptadas por un gobierno neoliberal.

 

 

 

Saúl Méndez, CONUSI  / SUNTRACS 

Plenaria de la 108 a reunión de la Conferencia Conferencia Internacional del Trabajo de OIT 2019

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